Cuando se inauguró en 1997 provocó encendidas polémicas, no sólo por su particular y hasta extraña arquitectura, sino por su costo, de alrededor de 100 millones de dólares. Pero además, los estudiosos de arte no terminaban de aceptar que, su edificio, por sí mismo, competía con las propias obras de arte que contenía.

Pasados los años, muchas de esas discusiones parecen saldadas en el museo que creó Frank Gehry, al modo deconstructivista, el Guggenheim Bilbao, de arte contemporáneo.

Un reciente informe de la institución da cuenta que el museo proporcionó unos beneficios de 300 millones de euros anuales a la economía local. El edificio de titanio atrae cada año a casi un millón de visitantes, de los que más de la mitad son extranjeros, y gastan una media de 352 euros.

El estudio dado a conocer en Bilbao días antes de que se presentara el proyecto de Helsinki (un museo de diseño, específicamente) indica que los visitantes del museo se gastaron en 2011 casi 130 millones de euros en bares y restaurantes, y 81 millones más en hoteles. Además, los comercios de la ciudad y su entorno facturaron más de 42 millones gracias a sus compras, una cifra similar a la dedicada a otras actividades culturales. El 82% de los visitantes del Guggenheim Bilbao dicen que la institución es el mayor atractivo de la ciudad, y que fue un factor determinante en su decisión de visitarla. Los turistas procedentes de los Estados Unidos y Canadá son los que más gastan.

Es más, no son muchos los casos en el mundo en el que una ciudad, Bilbao, con una economía en crisis (durante los 90), totalmente postergada, logra instalarse en las agendas turísticas internacionales gracias a un museo de arte contemporáneo.

En 2011 ha ganado casi 6000 visitantes respecto al 2010, con lo que ha cerrado el año con un total de 962.358 visitas, lo que supone un incremento del 0,62% con respecto al año anterior.

Este pequeño incremento del número de visitantes con respecto al 2010 es considerado "altamente positivo" por la institución, y supera las previsiones que se había hecho ante la persistencia de la desfavorable coyuntura económica mundial.

Además, el Guggenheim Bilbao continúa como en la cabeza de las instituciones culturales europeas por su nivel de autofinanciación, que en 2011 se ha mantenido en torno al 67% de 2010, lo que se traduce en que dos de cada tres euros de ingresos son generados por el propio museo.

En cuanto al origen geográfico de los visitantes, se mantiene en el 62% los que proceden del extranjero; suben un punto, hasta el 14%, los que provienen del propio País Vasco (unos 130.000 del total) y bajan un punto porcentual (del 25 al 24%), los que llegaron del resto de España.

Desde un punto de vista más general, la actividad de la institución durante 2011, ha supuesto una generación de riqueza de 274,3 millones de euros, 81,1 millones más que en 2010; generado unos ingresos adicionales para la comunidad de 42,2 millones de euros, 15,9 millones más que el ejercicio anterior, y contribuido al mantenimiento directa o indirectamente de 5.885 empleos, según la misma fuente. (Especial)